Potsdam

La ciudad de Potsdam es una excursión imprescindible desde Berlín, y sin duda constituye uno de los principales lugares de interés de Alemania.

Famosa por ser el escenario donde tuvo lugar una de las reuniones entre las fuerzas aliadas más famosas de la Segunda Guerra Mundial (la Conferencia de Potsdam celebrada en el verano de 1945 en el Palacio de Cecilienhof, al final de la contienda), si por algo es conocida Potsdam es por sus magníficos palacios, como el Palacio de Sanssouci o el Nuevo Palacio de Federico el Grande..

Potsdam es a Berlín lo que Versalles es a París: declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, constituye una visita obligada para cualquiera que vaya a viajar a Berlín.

Qué ver en Potsdam: visitas imprescindibles

Lo más habitual es pasar como máximo medio día o un día en Potsdam, y al ser una ciudad con un patrimonio tan extenso, cuando te pones a indagar qué visitar allí es probable que te hagas un pequeño lío.

Para ayudarte a organizar tus visitas, lo primero que debes saber es que podemos agrupar los principales lugares de interés de Potsdam en torno a cuatro zonas más o menos diferenciadas: la zona de Sanssouci (donde se concentran los palacios más importantes de Potsdam y, por tanto, es la zona la más visitada), la zona del Palacio de Cecilienhof, la zona del Parque de Babelsberg y la zona del barrio holandés y de la colonia rusa.

Si dispones de un día en Potsdam, nosotros te recomendamos visitar, por lo menos, el área de Sansoucci por la mañana (los palacios que te dé tiempo a ver, pero como mínimo el Palacio de Sansoucci y el Nuevo Palacio) y, por la tarde, el Palacio de Cecilienhof o el barrio holandés.

Vamos a resumir qué ver en Potsdam profundizando un poco más en cada uno de sus grandes monumentos y lugares turísticos:

Zona de Sanssoucci

Cuando llegues a esta zona (al final de este artículo te explicamos cómo llegar a Sanssouci desde la estación central de Potsdam), verás muy cerca de la parada de autobús un edificio para comprar tu entrada a los diferentes palacios.

Hay varias modalidades de entrada (si vas a visitar al menos dos, te compensará comprar una entrada combinada como te explicamos más abajo) y si quieres hacer fotos, necesitarás adquirir también un permiso fotográfico aparte que cuesta 3 € y sirve para todos los palacios.

Una vez tengas tu entrada (te pedirán que escojas un horario para la visita de algunos palacios, y tendrás que estar en la puerta del mismo al menos 5 minutos antes), puedes dirigirte a pie hasta los distintos palacios para comenzar tu visita:

Palacio de Sanssouci

Residencia de verano de Federico el Grande, el Palacio de Sanssouci es el lugar más visitado de Potsdam: un palacio de estilo rococó y pequeñas dimensiones cuyo interior, sin embargo, deslumbra, rematado por unos jardines barrocos por donde perderse es un placer.

  • Dónde: Schloss Sanssouci, Maulbeerallee, Potsdam.
  • Horario: martes a domingo de 10:00-17:00 horas (noviembre-marzo) y de 10:00-18:00 horas (abril-octubre). Cerrado todos los lunes.
  • Precio: adultos, 12 €; reducida, 8 €.

Nuevo Palacio de Potsdam

Cerca del Palacio de Sanssouci se encuentra este opulento palacio construido también por Federico II, y el mayor de los palacios de Potsdam. Merece la pena visitarlo ya solo por su impresionante galería marina: un gran salón decorado con miles de conchas, crustáceos, mármol y piedras preciosas que te dejará con la boca abierta. Por si fuera poco, más de 200 habitaciones completan el conjunto.

  • Dónde: Neues Palais, Am Neuen Palais, Potsdam.
  • Horario: lunes y miércoles a domingo de 10:00-17:00 horas (noviembre-marzo) y de 10:00-18:00 horas (abril-octubre). Cerrado todos los martes.
  • Precio: adultos, 8 €; reducida, 6 €.

Palacio Belvedere

El punto fuerte del Palacio del Belvedere son sus vistas de Potsdam, gracias a una situación privilegiada sobre la colina de Pfingstberg. El Belvedere está rodeado por un bonito parque creado por Federico Guillermo IV que sin duda constituye uno de los espacios más románticos de Potsdam.

Este palacio solo está abierto para la celebración de eventos específicos.

Palacio de la Orangerie

Construido a mediados del XIX, el Palacio de la Orangerie de Potsdam es uno de sus palacios más especiales, con su arquitectura de inspiración renacentista que recuerda a los palacetes italianos florentinos. Si tienes tiempo suficiente en tu visita a Potsdam, te recomendamos que no te lo pierdas.

  • Dónde: Orangerie, An der Orangerie 3-5, Potsdam.
  • Horario: martes a domingo de 10:00-18:00 horas (mayo-octubre). El resto del año el palacio solo abre los sábados y domingos del mes de abril con visita guiada. Cerrado todos los lunes.
  • Precio: adultos, 4 €; reducida, 3 €.

Zona de Cecilienhof

Palacio de Cecilienhof

Cecilienhof fue uno de los palacios construidos por la dinastía Hohenzollern, encargado por el emperador Guillermo II para su nuera, la princesa Cecilia (de ahí su hombre), a comienzos del siglo XX., y si te apasiona la Historia, el Palacio de Cecilienhof es una visita obligatoria. Fue en este palacete de estilo tudor inglés donde se reunieron los máximos representantes de los países vencedores al final de la Segunda Guerra Mundial: entre finales de julio y comienzos de agosto del año 1945 el presidente Truman (Estados Unidos), Churchill (Reino Unido) y Stalin (URSS) decidieron cómo se administraría Alemania durante la posguerra y cómo afrontar las consecuencias del conflicto desde sus respectivos países.

Al visitar el Palacio de Cecilienhof podrás conocer, gracias a una completa exposición (mejor si acompañas la visita con la audioguía) cómo transcurrieron estos días, con audios originales, fotografías y numerosos carteles explicativos que te conducirán por las distintas habitaciones y salas de reunión del complejo.

  • Dónde: Schloss Cecilienhof, Im Neuen Garten, Potsdam.
  • Horario: martes a domingo de 10:00-17:00 horas (noviembre-marzo) y de 10:00-18:00 horas (abril-octubre). Cerrado todos los lunes.
  • Precio: adultos, 6 €; reducida, 5 €.

Zona de Babelsberg

Palacio y Parque de Babelsberg

Construido a comienzos del siglo XIX, el Palacio de Babelsberg (Schloss Babelsberg) se encuentra un entorno privilegiado, rodeado por un precioso parque y concebido como residencia de verano del emperador Guillermo I. Al igual que Cecilienhof, este palacio con aspecto de castillo es de estilo inglés e incorpora elementos decorativos neogóticos. Por sus jardines es habitual ver pasear a los estudiantes de la universidad, que se encuentra muy cerca.

Actualmente no puede visitarse el palacio, que está cerrado por obras de restauración. Solo abrirá una parte entre el 29 de abril y el 15 de octubre de 2017 para albergar una exposición temporal.
  • Dónde: Schlosspark Babelsberg, Potsdam.
  • Horario: el parque está abierto todos los días del año las 24 horas.
  • Precio: gratis

Zona del barrio holandés y del barrio ruso

A menudo olvidados por los turistas que visitan Potsdam, estos dos barrios son, para nosotros, una de las visitas más interesantes de la ciudad -si tienes tiempo suficiente-:

Barrio holandés (Holländisches Viertel)

Potsdam “esconde” este pequeño tesoro alejado del turismo que constituye un buen lugar para perderse durante un par de horas. Apenas unas cuantas hileras de casas de ladrillo rojo típicamente holandesas, que conforman un barrio lleno de rincones bonitos y muy fotografiables. Tiene pequeños cafés con sillas de jardín en la puerta, tiendas minúsculas de creadores locales, bicicletas de colores medio tiradas en cualquier esquina y macetas y tiestos por doquier. Fundado a mediados del siglo XVIII para albergar a los artesanos holandeses residentes en la ciudad, el barrio holandés de Potsdam cuenta con 134 casas cuya historia se narra en la casa situada en Mittelstraße, 8.

Barrio ruso (colonia Alexandrowka)

Federico Guillermo III y el zar Alejandro mantuvieron, durante toda su vida, una relación muy estrecha, que en el caso de Potsdam se materializó en la creación de esta colonia rusa; apenas un puñado de casas de estilo ruso que asemejan cabañas, y que fueron pensadas para acoger a los artistas rusos que visitaban Potsdam. El barrio ruso de Potsdam también cuenta con una pequeña iglesia ortodoxa y un museo sobre su historia (que puedes visitar en la casa nº 2).

Otros lugares que ver en Potsdam

Además de todos los anteriores, existen algunos pequeños monumentos que merece la pena ver en Potsdam si viajas con tiempo de sobra como para dar una vuelta por el centro:

Puerta de Brandeburgo de Potsdam

Tocaya de la famosa Puerta de Brandeburgo de Berlín, la Puerta de Brandeburgo de Potsdam es aún más antigua. Situada en pleno centro histórico de Potsdam, en la Luisenplatz, fue construida a finales del XVIII en homenaje a la victoria de Federico el Grande en la Guerra de los Siete Años. ¿Lo más curioso? Que sus lados no son iguales, pues cada uno fue diseñado por un arquitecto diferente.

Nauener Tor

Otra de las puertas que sirvieron antaño de entrada a la ciudad de Potsdam es la Nauener Tor, construida también en el siglo XVII (de hecho, estaba unida por la muralla ya derruida a la Puerta de Brandeburgo). De estilo neogótico inglés, muy similar al del Palacio de Babelsberg, la encontrarás a dos pasos del barrio holandés.

Puente Glienicke (Puente de los Espías)

Uno de los lugares más buscados por los turistas que visitan Potsdam es el Puente de los Espías (oficialmente, Glienicker Brücke), que une la ciudad con la capital alemana. Su importancia fue considerable en los años de la Guerra Fría, pues se rumorea que era en este puente donde las dos Alemanias, la federal y la soviética, se intercambiaban informaciones y espías que habían hecho prisioneros. Además de por su importancia histórica, desde el Puente Glienicke se obtiene una de las mejores vistas de Potsdam.

Cómo ahorrar en tu visita a Potsdam: entrada combinada Sanssouci+

Existe una entrada combinada para visitar la mayoría de palacios de Potsdam, el ticket Sanssouci+

Esta entrada permite el acceso al Palacio de Sanssouci (y el Pabellón Chino), el Nuevo Palacio de Potsdam, el Palacio de Mármol, el Palacio de Cecilienhof, la Orangerie, el Molino Histórico, la Galería de Retratos y las Neue Kammern, entre otros.

Esta entrada es válida durante un día y sirve para visitar una sola vez cada monumento.

Al igual que con la entrada regular, necesitarás escoger un horario específico para visitar el Palacio de Sanssouci.

Puedes comprar esta entrada combinada al llegar al Centro de Visitantes situado junto al Palacio de Sanssouci, y tiene un precio de 19 € (adultos) o 14 € (reducida), por lo que solo con la visita a dos palacios ya la habrás amortizado.

Cómo llegar a Potsdam desde Berlín

La forma más cómoda y amena de visitar Potsdam es unirte a nuestra excursión a Potsdam desde Berlín en español, donde un guía local te acompañará durante tu recorrido por la ciudad para conocerla a fondo.

Para llegar a Potsdam desde Berlín en transporte público debes utilizar el tren (S-Bahn), en concreto la línea S7, en dirección a Potsdam Hbf (Potsdam Hauptbahnhof, la estación central de Potsdam). Puedes coger este tren en la estación de Friedrichstraße, y el viaje a Potsdam dura aproximadamente 50 minutos.

  •  Para realizar este trayecto desde Berlín hasta Potsdam necesitarás tener un abono de transporte o billete válido para las zonas ABC.

Una vez allí: cómo moverse por Potsdam

Cuando llegues a la estación central, para moverte por la ciudad y visitar los distintos lugares de interés de Potsdam deberás utilizar el transporte público, ya que no se encuentran cerca como para ir a pie (y tampoco están cercanos entre sí).

  • Para moverte en transporte público por Potsdam te servirá el mismo abono de transporte que utilices en Berlín, siempre que sea válido para las zonas ABC.

Nada más salir de la estación (por la puerta principal de la misma) verás varias paradas de autobús, y cuál cojas dependerá de la zona de Potsdam que desees visitar:

  • La línea más práctica es la del autobús nº 695 (con parada en el Palacio de Sanssouci, la Orangerie, el Belvedere y el Nuevo Palacio de Potsdam).
  • También puedes utilizar el tranvía nº 92 para llegar hasta el barrio holandés y el barrio ruso de Potsdam (Alexandrowka).
  • Ese mismo tranvía te servirá para visitar el Palacio de Cecilienhof: debes bajar en la parada de Reiterweg/Alleestraße y ahí utilizar el autobús nº 603 hasta Cecilienhof (desde aquí tendrás que caminar unos 10 minutos por el parque hasta llegar a la entrada de Cecilienhof).

Dónde comer en Potsdam: nuestras recomendaciones

Ya vayas a pasar un día completo o medio día en la ciudad, es más que probable que haciendo turismo en Potsdam te entre el gusanillo de comer algo. Si tu presupuesto es muy ajustado o simplemente tienes prisa, siempre puedes recurrir a alguno de los puestos de perritos alemanes que encontrarás repartidos por toda la ciudad (también en la zona de los palacios, junto al edificio de venta de entradas).

No obstante, como comer es un placer también cuando viajamos, si tienes tiempo para sentarte tranquilamente, estos son los restaurantes recomendados en Potsdam por la Guía Nómada de Berlín:

Hafthorn (Friedrich-Ebert-Strasse, 90)

Este bar es uno de los más famosos de Potsdam, pues dicen quienes viven allí que aquí se sirven las mejores hamburguesas de la ciudad. También es recomendable el currywurst, y los precios son muy económicos.

Buena Vida Coffee Club (Am Bassin, 7)

Un local perfecto para hacer una pausa (y entrar en calor si visitas Potsdam en invierno) acompañados de una buena taza de café, de té o de chocolate y de sus tartas, galletas y postres caseros. Un café de esos de los que tanto cuesta levantarse de la silla.

Assaggi (Luisenplatz, 3)

Un italiano auténtico, situado en el centro de Potsdam y cuyo dueño es igualmente italiano (y se nota). Los platos de pasta son de calidad, las ensaladas están realmente buenas -por si te apetece comer algo más ligero- y las raciones son generosas. Sale a unos 20 € por persona.

Lena’s Restaurant (Grossbeerenstrasse, 97)

Si te apetece probar algo diferente, te invitamos a visitar este restaurante búlgaro regentado por una familia, donde la comida es sabrosísima y a precios más que razonables. Una de esas joyas escondidas que siempre merece la pena visitar.

Alexandrowka 1 Russisches Restaurant (Russische Kolonie, 1)

Este restaurante destaca más por su entorno que por su comida, que aunque es correcta, es un poco cara si la comparamos en calidad con los anteriores restaurantes. Pero este restaurante ubicado en una cabaña típica rusa (de hecho, está en la colonia rusa) es un lugar con mucho encanto para tomarte un café o un té -a probar platos tradicionales rusos, si te animas- y muy acogedor en el interior.