Isla de la Cité

Dirección: Isla de la Cité, París.
Cómo llegar:
• Metro: línea 4 (estación de Cité).

La Isla de la Cité está situada en pleno corazón de París. ¿Una isla en medio de la capital francesa? Pues sí, efectivamente, entre los distritos I y IV, sobre el Sena, encontrarás esta Isla de la Ciudad (Île de la Cité en francés) sobre la que se levantan algunos de los monumentos más famosos de la ciudad, como la Catedral de Notre Dame.

Descubre todos los secretos de la Isla de la Cité de la mano de uno de nuestros guías locales en español y conoce la zona más antigua de París en un recorrido en el que visitaremos no solo sus lugares más famosos, sino otros rincones poco conocidos por los turistas. Te esperamos en nuestra visita guiada por París.

Cómo la Isla de la Cité se convirtió en la ciudad más visitada del mundo

Los historiadores sitúan el origen de París en esta Isla de la Cité, pues los testimonios arqueológicos hallados por la zona atestiguan que los primeros asentamientos aquí datan del siglo III a.C., cuando París aún no era conocida como París, sino como Lutecia, un asentamiento fundado por un pueblo celta, los parisii o parisios, que habitaron en las zonas adyacentes al río Sena.

Desde entonces, la Isla de la Cité fue creciendo de forma más o menos caótica, alcanzando su máximo esplendor en la Edad Media, cuando fue construida la Catedral de Notre Dame.

Tour por las islas de París

Ya en el siglo XIX, el Barón Haussman, senador y uno de los grandes artífices de la renovación arquitectónica de París, mandó derruir buena parte de los edificios de la Isla de la Cité, expulsó a una buena parte de sus habitantes y convirtió la zona en un espacio dedicado al servicio público, ampliando la plaza central y el Palacio de Justicia.

Qué ver en la Isla de la Cité: 7 visitas imprescindibles

Es fácil acceder a la Isla de la Cité, pues está conectada a ambas orillas del Sena por nada menos que ocho puentes, y todos ellos de gran belleza. El más antiguo es, curiosamente, el llamado Puente Nuevo o Pont Neuf (también el más inmortilizado por los fotógrafos), que une ambos lados del Sena.

Notre Dame en la visita guiada por París

El resto son el Pont au Change, el Pont Notre Dame y el Pont Arcole por la orilla izquierda, y el Pont Saint Michel, el Petit Pont, el Pont Au Double y el Pont de L’archeveché (este último es el más estrecho, y desde él se obtiene una vista muy bonita de la Catedral de Notre Dame).

 

A través de cualquiera de ellos llegarás a la Isla de la Ciudad, donde hay varias visitas obligadas:

  • La Catedral de Notre Dame: era inevitable que la catedral más famosa de Francia encabezase esta lista. Aunque siempre está atestada de turistas, esto no le resta ni un ápice de belleza. La entrada a la basílica es gratis y las colas suelen ir bastante rápido; por el contrario, subir a las torres supone un buen rato de espera, pero igualmente merece la pena contemplar de cerca sus famosas gárgolas y deleitarse con la panorámica de la Isla de la Cité desde lo alto de su monumento más famoso.
  • En la misma plaza de la Catedral de Notre Dame, justo frente a ella, encontrarás la entrada a la Crypte archéologique de l’île de la Cité, la cripta arqueológica de París, que puedes visitar para contemplar los restos encontrados durante las excavaciones realizadas en este área a comienzos del XX, y que son la mejor forma de descubrir el pasado y relevancia histórica de la Isla de la Cité.
  • El Palacio de Justicia y, sobre todo, la Sainte Chapelle, sin duda uno de los lugares más majestuosos de París y uno de nuestros favoritos (siempre que viajamos a la capital francesa, tenemos que ir a la Sainte Chapelle. Es una de las iglesias más antiguas de París y las vidrieras del piso superior son, sencillamente, impresionantes.
  • La Conciergerie, residencia real durante la Edad Media y prisión posteriormente, sobre todo durante la Revolución Francesa, cuando sus dependencias custodiaron algunos presos famosos como la reina María Antonieta.
  • El Mercado de Flores de la Place Louis Lépine, uno de nuestros rincones preferidos en París. Se trata de un reducido mercado callejero, apenas un puñado de casetas de color verde oscuro en las que encontrarás preciosos ramos de flores, macetas para todos los gustos, plantas variadísimas, adornos para terrazas y jardines y decoración en general (es un buen lugar para comprar adornos en Navidad). Los domingos, por cierto, se convierte en Mercado de Pájaros. Además, es un buen punto desde donde comenzar nuestra visita por la Isla de la Cité, pues está justo al salir del metro Cité y al lado del Palacio de Justicia y la Sainte Chapelle.
  • El Hôtel-Dieu de París, muy cerca de la Catedral de Notre Dame, que constituye el hospital más antiguo de París, construido en el siglo VII y que hoy forma parte de la facultad de Medicina. Merece la pena pasarse a verlo por fuera, pues se trata de un edificio con más de catorce siglos de historia.
  • La Place Dauphine, construida en el siglo XVII como parte del proyecto ordenado por el monarca Enrique IV, durante el que se creó también la Plaza de los Vosgos. Es el epicentro de la Isla de la Cité y fue bautizada como tal precisamente en honor al delfín de Francia, el futuro Luis XIII. En la actualidad es una zona residencial sin grandes monumentos ni lugares de interés turístico, pero de gran belleza arquitectónica. Ese tipo de edificios que tenemos todos en la cabeza cuando pensamos en París, están aquí.
  • El Memorial de los Mártires de la Deportación, un monumento homenaje a las víctimas francesas del nazismo, que encontrarás en la zona este de la isla, en una de sus esquinas. Se trata de un monumento compuesto por cientos de miles de cristales incrustados en muros de piedra que representan a las víctimas del nazismo durante la Segunda Guerra Mundial. Sus muros estrechos que forman pasillos angostos recrean el ambiente angustioso de los campos de concentración, y son obra del arquitecto Georges-Henri Pingusson.

Todas las islas de París

Por cierto, la Isla de la Cité no es, ni mucho menos, la única isla de París, pues a un corto paseo de ella encontraremos otra isla, la Île Saint-Louis (Isla de San Luis), conectada a la primera a través del Puente Saint-Louis. Además, hay una tercera isla, la Isla de los Cisnes (Île aux Cygnes), apenas visitada por los turistas, muy estrecha y alargada, pequeña pero muy bonita con su paseo arbolado, y que alberga la réplica parisina de la Estatua de la Libertad.